L os nuevos modelos Ranger agrandan la gama del reloj de expedición original de Tudor. Desde las capas de hielo en la década de 1950 con la British North Greenland Expedition hasta las dunas del Cuadrante Vacío en Arabia Saudí, los robustos relojes Tudor han acompañado a aventureros audaces en algunas de las regiones más inhóspitas de la Tierra durante décadas. Los nuevos modelos Ranger continúan ese legado, ahora disponibles con una esfera en «blanco Duna». Junto a la nueva esfera «blanco Duna», el Ranger ahora también está disponible con una caja de acero inoxidable totalmente satinada de 36 mm, además del tamaño existente de 39 mm de diámetro. El Ranger es un reloj diseñado para hacer frente a cualquier entorno o situación. La herramienta perfecta para el trabajo. Con los modelos Ranger adicionales, ese espíritu solo se fortalece.
La complejidad aumenta la probabilidad de fracaso. Cuando se trata del «Rally» Dakar, un fallo mecánico es la diferencia entre terminar la carrera y pasar parte de la noche en el desierto, en solitario y pasando frío. Hay paralelismos con los relojes. Simplicidad y pureza constituyen el carácter del Tudor Ranger. Robustos, fiables y sencillos. La menor complejidad, pero la mayor adaptabilidad. La nueva esfera mate «blanco Duna» se une a la gama como opción permanente, lo que algunos podrían considerar un sutil homenaje al involucramiento de Tudor en la carrera más exigente del mundo. Con una población permanente de cero habitantes, lo único que encontrará a lo largo de las pistas de Dakar es un calor extremo, rocas e imponentes dunas de arena. También es exactamente el tipo de lugar para el que el Ranger ha sido creado. En los rincones más inhóspitos del mundo no hay relojeros, así que más vale que lleve consigo un reloj que funcione cuando lo necesite. Tanto si mañana parte hacia los polos como si va a recorrer el desierto Rub
El nuevo modelo Ranger respeta los estándares estéticos establecidos a lo largo de su historia, especialmente su esfera con números arábigos en las 3, las 6, las 9 y las 12 h, mientras que incorpora nuevos elementos técnicos de vanguardia, en particular un Calibre de Manufactura de alto rendimiento y un sistema de cierre Tudor «T‑fit» con ajuste rápido. Continúa, dentro de la colección Tudor, la tradición del reloj de expedición, nacido con los relojes Oyster Prince, utilizados por los miembros de la British North Greenland Expedition. La tradición de un instrumento robusto, práctico y asequible. Para hacerse eco de este legado funcional, la caja y el brazalete del Ranger tienen un acabado satinado, creando un aspecto mate general, al más puro espíritu de un «reloj herramienta». Sin embargo, algunos elementos se pulen para reforzar las líneas de la caja, incluyendo el eje del bisel. En cuanto a la esfera, un ojo atento se dará cuenta de un detalle con influencia histórica: los marcadores de la hora pintados. En color beige o negro, contrastan perfectamente con la esfera respectiva abombada con granulado mate y combinan con el tono del logotipo del escudo de Tudor y las inscripciones. Las agujas en forma de flecha, redondeadas para la aguja de las horas y angulares para el segundero, son características de la estética Ranger, con un toque característico de Tudor, la punta del segundero en color burdeos.
Los modelos Ranger están equipados con Calibres de Manufactura MT5400 para la caja de 36 mm y MT5402 para la caja de 39 mm. Su construcción garantiza resistencia, longevidad, fiabilidad y precisión, gracias a su volante de inercia variable, que se mantiene por un robusto puente transversal con dos puntos de fijación. Gracias a sus volantes y su espiral de silicio amagnético, los Calibres de Manufactura Tudor cuentan con la certificación de cronómetros por el Control Oficial Suizo de Cronómetros (COSC) y su rendimiento supera los estándares marcados por este instituto independiente. De hecho, aunque el COSC permite una variación media en el funcionamiento diario de un reloj de entre -4 y +6 segundos en relación con el tiempo absoluto en un único movimiento, Tudor insiste en alcanzar una variación de -2 +4 segundos en su funcionamiento cuando está completamente ensamblado. Otro rasgo destacable es que la reserva de marcha de los Calibres de Manufactura Tudor es de unas 70 horas. Además del brazalete de acero inoxidable completamente satinado, y con el cierre Tudor «T‑fit» equipado con un sistema de ajuste rápido, el Ranger también se ofrece con una correa de tejido de una sola pieza en tres tonos tierra. Tejida en Francia en telares Jacquard del siglo XIX por la empresa Julien Faure en la región de St‑Étienne, su calidad de fabricación, su robustez y su comodidad en la muñeca son únicas.