Sylvia Earle, Testimonial de Rolex y fundadora de Mission Blue, en el Centro de Exploración e Investigación Deep Ocean en California. Con el apoyo de la Iniciativa Perpetual Planet de Rolex, Mission Blue destaca la importancia de proteger los ecosistemas marinos de todo el mundo, conocidos como Hope Spots. © Rolex/Carles Carabí
R olex celebra a la Dra. Sylvia Earle y apoya su extraordinaria labor y sus logros en el campo de la conservación marina. Desde liderar más de 100 expediciones para explorar el corazón azul del planeta hasta lanzar una iniciativa pionera en favor de la preservación de los mares, Sylvia Earle es una de las oceanógrafas más reconocidas del mundo. Con miles de horas bajo el agua y 250 publicaciones en su haber, sigue siendo una de las voces más influyentes en su campo, seis décadas después del inicio de su fulgurante carrera. Testimonial Rolex desde 1982, Earle ha dedicado su vida a la exploración y conservación de los océanos. En la actualidad, tan solo el 8% de los océanos del mundo se encuentran protegidos, pero más de 100 países se han comprometido a resguardar al menos el 30% de aquí a 2030, por lo que el trabajo de Earle es ahora más importante que nunca.
Sylvia Earle, fundadora de Mission Blue, celebra tras nadar con tiburones azules cerca de la isla de Faial, en las Azores. Esta área es un importante ecosistema de aguas profundas, donde especies como ballenas y marsopas encuentran ricas zonas de alimentación entre los ocultos montes submarinos del archipiélago. © Rolex/Reto Albertalli
La pasión de Earle por el océano ha marcado su vida y se remonta a su infancia en Nueva Jersey, donde pasaba horas junto al estanque de su patio trasero observando los peces y renacuajos. Con un doctorado de la Universidad de Duke, su innovador trabajo comenzó con una exhaustiva investigación sobre las algas marinas. Fue por entonces, en 1970, cuando una misión submarina de dos semanas de duración al frente de un equipo de acuanautas le valió el reconocimiento internacional. Mientras vivían y trabajaban a 15 metros de profundidad en las Islas Vírgenes de los Estados Unidos a bordo del Tektite II, Earle y su equipo estudiaron la vida marina y los efectos en el cuerpo humano de vivir bajo el agua. A su regreso a tierra firme, Earle y su equipo fueron homenajeados en la Casa Blanca, y la oceanógrafa aprovechó la atención mediática para advertir sobre la urgente necesidad de proteger los ecosistemas marinos en todo el mundo.
La Testimonial de Rolex Sylvia Earle buceando en Cabo Pulmo, México, en 2017. La longevidad de la carrera de Earle significa que, a pesar de todas las maravillas que ha descubierto bajo el mar, también ha sido testigo del impacto devastador de la contaminación, la sobrepesca y la pérdida de los otrora vibrantes arrecifes de coral. © Rolex/Kip Evans
A lo largo de su prestigiosa carrera, Earle ha descubierto numerosas especies marinas nuevas y ha continuado abogando por la exploración y el cuidado de los océanos. Ha recibido más de 100 distinciones y galardones nacionales e internacionales, entre ellos el primer premio Héroe del Planeta de la revista TIME, la medalla Hubbard de National Geographic y medallas del Explorers Club y la Royal Geographical Society. También fue la primera mujer en ocupar el cargo de directora científica de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, y en 1979 estableció un récord mundial de inmersión en solitario, al descender, sin ataduras, a una profundidad de 381 metros en el océano Pacífico. Más de 40 años después, ese récord sigue sin ser superado.
Sylvia Earle, recuperándose tras una inmersión de investigación. En 1970, la fundadora de Mission Blue dirigió un equipo exclusivamente femenino de acuanautas a bordo del Tektite II, una estación de investigación a 15 metros de profundidad en las Islas Vírgenes. Con el apoyo de la Marina de los Estados Unidos y la NASA, el equipo de cinco personas pasó dos semanas viviendo y trabajando bajo el mar, y hasta 12 horas diarias en inmersiones de investigación. © David Doubilet
Entre sus logros, en 2009 lanzó la iniciativa Mission Blue tras ganar un premio TED por su «visión para inspirar el cambio global». Su objetivo: crear una red mundial de Hope Spots, zonas oceánicas de importancia ecológica consideradas vitales para la salud de los océanos. El corazón del programa es el empoderamiento de las comunidades locales para impulsar el cambio. Más de una década después de su lanzamiento, y con el apoyo de Rolex desde 2014, el número de Hope Spots ha aumentado de 50 a más de 160 e incluye regiones con gran biodiversidad, como el archipiélago de las Azores y las islas Galápagos. La iniciativa Perpetual Planet de Rolex también apoya a los «Campeones» de Mission Blue, personas y organizaciones que lideran esfuerzos locales en sus respectivos Hope Spots. «Ya sea como exploradores o como ciudadanos comprometidos, debemos salvar el planeta para las generaciones futuras», afirma Earle. Además de alzar su voz para subrayar la urgente necesidad de proteger nuestros ecosistemas marinos vitales, Earle sigue inspirando a personas de todo el mundo con sus notables logros. Con 34 doctorados honoris causa y conferencias dictadas en más de 80 países, Earle también ha ocupado numerosos cargos de prestigio a lo largo de su destacada trayectoria, entre ellos el National Geographic Explorer At Large. En 2022, Rolex celebró sus 40 años como Testimonial de la marca. Una auténtica visionaria en su ámbito y una heroína de los océanos, se adentra en su novena década con un mensaje claro: «Todos nosotros, de manera individual y colectiva, debemos respetar la naturaleza y cuidarla», sostiene. «Debemos tratar al océano y al resto de nuestro planeta vivo como si nuestras vidas dependieran de ellos, porque así es».