L a edición 2026 de la Rolex Middle Sea Race, la 47º de su rica historia, fue una convincente demostración de trabajo en equipo, resistencia, agudeza táctica y esfuerzo humano. También puso de relieve por qué las tripulaciones sienten el deseo de volver año tras año. Rolex es el Patrocinador Principal de la regata, organizada por el Royal Malta Yacht Club, desde 2002. Durante casi 25 años, esta alianza ha reflejado un compromiso compartido con la excelencia y con la evolución constante de un evento admirado por su carácter distintivo y su importante legado. Una flota internacional de 107 yates, con 945 regatistas de 55 países, zarpó para disputar las 606 millas náuticas de la regata, cuya largada tuvo lugar en la capital maltesa, La Valeta, el sábado 17 de octubre. Un total de 92 yates completaron el recorrido con éxito antes de la ceremonia final de entrega de premios el 24 de octubre. El ganador absoluto de la edición 2026 en tiempo compensado fue el wallyrocket 71 Django 7x. Los honores de línea en monocascos, que se otorgan al primer yate en completar la regata, quedaron en manos del Black Jack 100, que revalidó el título por segundo año consecutivo.
Mark Napier, Comodoro del RMYC, rindió homenaje a todas las tripulaciones participantes y al creciente atractivo de la regata: «A cada patrón y a cada tripulación que participó, más allá del resultado final: gracias por aceptar el desafío y por contribuir a la reputación de este notable evento. Completar una regata de esta naturaleza es un logro en sí mismo, y las decisiones que se toman en el camino suelen reflejar las mejores cualidades de la buena marinería. El apoyo de Rolex, longevo y de casi 25 años, ha sido invaluable para realzar la reputación de la regata. Como lo demuestra la edición de este año, la Rolex Middle Sea Race sigue floreciendo».
El duelo por la victoria absoluta ilustró lo parejas que son las regatas de altura, a pesar de la distancia navegada y del tiempo pasado en el mar. Durante gran parte de la regata, el Django 7x estuvo sometido a una presión sostenida del Balthasar, ganador de la edición 2025 y también tripulado por destacados profesionales de la vela. Los dos yates intercambiaron posiciones con frecuencia durante la primera mitad de la regata, hasta que el Django 7x consiguió una ventaja decisiva rumbo a Favignana, en el extremo noroeste de Sicilia, ventaja que fue ampliando a lo largo de su costa oeste. El viento más fuerte favoreció sus puntos fuertes y permitió a la tripulación consolidar su ventaja en el agua. Esto no estaba garantizado, dadas las condiciones extremas de la etapa final de la regata, con olas enormes y velocidades de barco cercanas a los 30 nudos. Entre los integrantes de la tripulación ganadora, como estratega, estaba Guillermo Parada. Su relación con la Rolex Middle Sea Race se remonta a 1996, cuando conquistó los honores de línea como parte de la tripulación del Alexia B. Volver a la regata y ganar el título absoluto le dio una enorme satisfacción: «Fue genial volver y recordar por qué esta regata es tan especial. Ganar la Rolex Middle Sea Race es un resultado increíble y asombroso, porque depende de muchísimos factores: el clima, los rivales, las condiciones y cómo se comporte el viento». Para Giovanni Lombardi Stronati, propietario del Django 7x, la victoria se apoyó en el sólido desempeño de la tripulación a bordo de su barco anterior en la regata de 2025: «Ganar la regata es increíble. El año pasado ganamos nuestra clase y este año nos quedamos con todo. Estoy muy orgulloso y queremos volver para hacerlo otra vez. Ojalá haya otra victoria, y otra después de esa. Amamos Malta, amamos esta regata y amamos las regatas de altura». Las condiciones más aguerridas de la etapa final de la regata terminaron favoreciendo a los yates más grandes y potentes, que pudieron maximizar su velocidad y su rendimiento. El Django 7x fue el segundo monocasco en cruzar la meta, apenas 39 minutos por delante del Balthasar.
Con un recorrido que consiste en la circunnavegación de Sicilia en sentido antihorario, la Rolex Middle Sea Race ofrece una experiencia completa de navegación de altura. Su espectacular trayecto combina costas imponentes, dos volcanes activos, tramos expuestos en mar abierto y cambios frecuentes de geografía, condiciones de viento y estado del mar. Competir en la regata exige una preparación meticulosa, resistencia física, serenidad y la capacidad de tomar decisiones tácticas críticas bajo presión. Para la mayor parte de la flota, el desafío implicó de tres a cinco noches en el mar, administrando tanto la fatiga como los recursos. Los participantes de este año fueron desde adolescentes que debutaban en la navegación de altura hasta el marino maltés Christian Ripard, que estableció un nuevo récord con su 36º participación en la Rolex Middle Sea Race. La experiencia y la cohesión de la tripulación son esenciales para superar las exigencias de la regata, en especial cuando el cansancio empieza a pasar factura, como señala Ripard, copatrón del Artie III: «Para mí, esto es lo más destacado del año. Amo esta regata, aunque haya momentos en que uno se pregunta por qué lo está haciendo. La Rolex Middle Sea Race te va desgastando. Si lográs superarla, estás ganando. En estos barcos de regata no hay comodidades; todos tienen que ser muy cuidadosos. Tenemos una tripulación de mucha experiencia, tanto individual como en equipo. Eso es especialmente importante cuando la gente se cansa».