D os nuevos modelos Rado Captain Cook, diseñados para plasmar los colores más evocadores del océano, siempre con la robustez distintiva de la colección. Estos nuevos modelos Captain Cook son los compañeros perfectos para disfrutar de un día en un club de playa, una fiesta en la piscina de la azotea de un edificio urbano o un cóctel en un yate. El primer modelo transmite sensaciones propias de las vacaciones estivales, con una esfera de color azul claro y blanco y un bisel con un disco de cerámica de color azul claro (una novedad en la paleta de colores de Rado) que le transportarán hasta San Bartolomé, ese viaje en barco que hizo a la Gran Barrera de Coral o el bungalow de su luna de miel en las Seychelles. Son los colores del cielo completamente despejado reflejándose sobre aguas cálidas y poco profundas, que permiten evadirse y olvidarse de las preocupaciones de la vida real. Su compañero narra una historia diferente, aunque igual de intensa. La esfera de color negro y turquesa y la incrustación de cerámica de alta tecnología de color negro del bisel evocan aventuras oceánicas con una mayor carga de adrenalina, como navegar en un velero por Costa Rica, pescar en las profundidades del mar en Egipto o nadar por las frías aguas de los fiordos noruegos. Es la clase de colores enigmáticos que uno puede asociar con los momentos más profundos de la vida.
Estos sugerentes colores van de la mano de la robustez distintiva de la colección Captain Cook. Ambos relojes, que cuentan con cajas y brazaletes de acero inoxidable, transmiten un espíritu deportivo innato. Además, gracias a su resistencia al agua hasta 300 metros de profundidad, se convertirán en prácticos compañeros para cualquier actividad acuática: siéntase libre de lanzarse a la piscina después del almuerzo y diga que sí sin dudar ni un instante a ese trayecto en moto de agua. Una caja de menor diámetro: otro aspecto que se suma a esas cualidades prácticas (y que también es una novedad de Rado) es el diámetro de la caja de ambos relojes, ya que supone la llegada del tamaño de 39 mm a la colección Captain Cook, en la que ya existían cajas de acero inoxidable de 37 y 42 mm. Este nuevo tamaño de la caja, que además tiene tan solo 12 mm de altura, amplía el atractivo de esta colección y hace que sea apta para todo tipo de muñecas. Y aún hay una sorpresa más: los elementos de acero inoxidable pulido con diseño de «grano de arroz» de los brazaletes se asemejan a pequeñas gotas de agua y transmiten una extraordinaria sensación de fluidez.
Las funciones de este reloj, inspiradas en las del Rado Captain Cook clásico que se lanzó al mercado en 1962, son deliberadamente sencillas, ya que el movimiento automático únicamente indica la hora y la fecha. Tiene tres llamativas agujas e índices igualmente prominentes, y todos ellos presentan incrustaciones de Super-LumiNova® para conseguir una visibilidad impecable en todo tipo de condiciones: reflejan la luz en un tono blanco al exponerlos a la luz solar y adquieren un color azul al sumergirse en aguas profundas y oscuras.
La precisión, que resulta esencial en cualquier aventura marina, queda garantizada mediante el movimiento Rado calibre R763, que ofrece 80 horas de reserva de marcha e incorpora una espiral antimagnética de Nivachron™ que mejora la fiabilidad. El bisel giratorio, que mide el tiempo transcurrido, también resulta extraordinariamente útil en la vida cotidiana: en el modelo de color negro/turquesa, las marcas del bisel también incluyen Super-LumiNova® de color blanco/azul, mientras que en el reloj de color azul claro presentan una metalización de color plata. La incrustación de cerámica del bisel es un detalle sofisticado que constituye uno de los toques distintivos del «Maestro de los Materiales». Lucir cualquiera de estos relojes hará que un simple vistazo a su muñeca en el club de playa o a bordo de un yate dé pie a conversaciones con otros apasionados por el océano sobre experiencias pasadas en el mar, o quizá sirva para inspirar futuras aventuras acuáticas. Además, lo que resulta igual de importante, puede limitarse simplemente a admirarlos para apreciar esos colores que recuerdan la belleza natural del océano.